Llagareando

Ya huele a sidra dulce. Comienza la recogida de la manzana.

Los manzanos, con orgullo lucen en las pomaradas su fruto de variados colores y sabores: rojos, verdes, amarillos, bicolores… dulces, dulces-amargos, ácidos, semiácidos… capaces de atraer fascinantes y ávidas miradas, y deleitar exigentes paladares.

Manzana podría, adiós a su compañía”. Es lo que dice el dicho; así que de la calidad de este fruto depende la de la sidra.

Apañar y/o pañar”. Así se denomina en asturiano la recogida manual de la manzana.

La primera manzana, llamada “manzana de sapu”, se recoge del suelo. Ésta suele estar madura y algo picada. El siguiente paso, llamado “bastir”, consiste en la sacudida de las ramas por una persona ubicada en lugares estratégicos del pumar. Las que se resisten a caer al suelo, se tiran del árbol con una vara larga y flexible, generalmente de bambú o avellano; a esto se le llama ”llimir” o “dumir”.

Las manzanas se recogen a mano, y se depositan en calderos o cestos; y estos se echan en sacos para transportarlos en tractores o carros al llagar (lugar de elaboración de la sidra).

Una vez en el llagar, las manzanas se seleccionan, se lavan, se pican, se prensan, y… Ahora toca esperar para poder oler y degustar ese dulce y rubio zumo, antes de su fermentación.

Como el mundillo de la sidrina, forma parte de la cultura asturiana, nos parece interesante adjuntar este pequeño video  bajado de Yotube.

Buena manzana, buena sidra, y MEJOR OTOÑO.

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